Yo tenía… dos alas!… Dos alas, que del Azur vivían como dos siderales raíces!… Dos alas, con todos los milagros de la vida, la muerte y la ilusión. Dos alas, fulmíneas como el velamen de una estrella en fuga; Dos alas, como dos firmamentos con tormentas, con calmas y con astros…
¿Te acuerdas de la gloria de mis alas?… El áureo campaneo del ritmo; el inefable matiz, atesorando el iris todo, más un iris nuevo ofuscante y divino, que adoraran las plenas pupilas del Futuro, ( las pupilas maduras a toda luz! )… El vuelo…
El vuelo eterno, devorante y único, que largo tiempo atormentó los cielos, despertó soles, bólidos, tormentas: abrillantó los rayos y los astros ¿y la amplitud? : tenían calor y sombra para todo el Mundo, y hasta incubar un “más allá” pudieron.
Un día, raramente desmayada a la tierra, Yo me dormí en las felpas profundas de este bosque… Soñé divinas cosas… Una sonrisa tuya me despertó, paréceme… ¡Y no siento mis alas!… ¿Mis alas?… - Yo las vi deshacerse entre mis brazos… ¡Era como un deshielo!
Mi gato quiere ser poeta y para ello revisa todos los días mis originales y los libros que tengo en casa Él cree que no me doy cuenta es demasiado orgulloso para dejar que le ayude Lleva consigo unos borradores en los que anota con cuidado cada cosa que hago y que digo Ayer no más, en uno de mis recitales apareció de incógnito entre la gente vestía camisa a cuadros y mis viejos zapatos rojos que no veía hace tiempo Al terminar la función se acercó con mi libro en la mano quería que lo autografiara y para ello me dio un nombre falso un tal Silvestre Gatica Yo le reconocí de inmediato por sus grandes bigotes y su cola peluda pero no dije nada y preferí seguirle la corriente Luego me deslizó bajo el brazo uno de sus manuscritos "Léalos cuando pueda, Maestro" me dijo y se despidió entre elogios y parabienes Y sucedió que anoche y como no lograba dormir levanté con desgano aquel obsequio para darle una mirada Era un poema de amor un hermoso poema de amor dedicado a Susana la gatita siamés que vivía a los pies del sitio Parecía un texto perfecto tenía fuerza y ritmo e imaginación y todos los elementos necesarios para decir que era un gran poema y sin duda era un gran poema un poema como pocas veces había leído Entonces me entró la rabia y la envidia y la cólera y me pilló la madrugada con el texto entre las manos sin atreverme a romperlo o hacerle correcciones Que Dios me perdone por esto pero no veo otra salida mañana echaré mi gato a la calle y publicaré el poema bajo mi nombre
Mario Melendez
miércoles 13 de mayo de 2009
Con tu adiós se va un trocito de mi vida y una parte importante de los sueños que alguna vez tuve. Hasta siempre, poeta. Para nosotros siempre vivirás en tus canciones.
Una pareja venía caminando por la sabana, en el oriente del África, mientras nacía la estación de las lluvias. Aquella mujer y aquel hombre todavía se parecían bastante a los monos, la verdad sea dicha, aunque ya andaban erguidos y no tenían rabo.
Un volcán cercano, ahora llamado Sadiman, estaba echando cenizas por la boca. El cenizal guardó los pasos de la pareja, desde aquel tiempo, a través de todos los tiempos. Bajo el manto gris han quedado, intactas, las huellas. Y esos pies nos dicen, ahora, que aquella Eva y aquel Adán venían caminando juntos, cuando a cierta altura ella se detuvo, se desvió y caminó unos pasos por su cuenta. Después, volvió al camino compartido.
Las huellas humanas más antiguas han dejado la marca de una duda.
¿Que es eso de Shakuhachi?. No se si os gusta el mundo japonés o la cultura oriental. Este palabro hace referencia a la flauta japonesa tradicional, físicamente un trozo de bambú con cinco agujeros.
Aclarado esto os preguntareis, Muy bien, y ¿Que quieres decir con esto? Pues nada, a la gente cuando pasa por crisis, de diversa índole (no voy a ser escrupuloso), pues hace cosas. Unos se compran una moto, otros cambian de ciudad,... Y como yo ya hice las dos anteriores (aunque más por necesidades que por crisis) ahora he decidido resolver una antiquísima asignatura pendiente: Tocar un maravilloso instrumento.
De momento solo se que se puede tocar de dos maneras, soplando hacia el interior y soplando hacia el exterior, por ello existen dos escuelas. Actualmente y tras tres horas de machacarme solo he conseguido que emita sonido, eso si, es precioso, realmente si el viento tocara un instrumento usaría un shakuhachi. La diferencia con otras flautas es que esta suena más a viento, aun no se explicarme bien pero creo que esta relación que empecé hace unos días va a ser una preciosa relación llena de alegría y creatividad.